Diego Fernandez Navamuel

Me llamo Diego Fernandez Navamuel soy un empresario vasco residente en marbella y aritz urresti ha cambiado mi existencia. En el momento que le conoci vivía pues lo que me tocaba vivir, tenía un bar en el cual trabajaba con mi mujer todos los días de la semana, sufriendo, ya que llevaba en esa situación los 5 últimos años.

Un año antes mi salud me dio un aviso ya que la única vía de escape que tenía en esa vida desagradable era comer y beber y empece a ser consciente de que necesitaba un cambio lo que ahun no sabía era hasta que punto. Cuando acudí a Aritz fue porque quería ser más productivo ya que me sentía cautivo porque los números de mi negocio no daban para  ganar dinero pagando emplrados.

Lo primero que aprendí fue ha ser realmente consciente de mi situación. Estaba vendiendo todo mi tiempo y el de mi mujer por lo cual no teniamos tiempo para cuidarnos la salud,no teníamos tiempo para cuidar ni ayudar a  nuestras familias que nos necesitaban ni siquiera para tener hijos, teníamos poca o ninguna  relación con nuestros amigos,no teníamos tiempo ni fuerzas para aprender e incluso el carácter se nos había agiado porque estábamos amaragados,era evidente lo se,pero no era realmente consciente porque no hacía nada para remediarlo y aritz no sólo me abrió los ojos sino que además me enseño   como hacerlo.

Después entre en un proceso de transformación ya que me llegaba  a mi un montón de información cada vez que iva a sus clases me enseñaba algo nuevo y revolucionario para mi, me marchaba como si ya tendria la clave para solucionar mis problemas pero cuando volvía a mi realidad no era así ya que requería de un proceso de aprendizaje y de un tiempo de asimilación ya que llevaba toda mi vida haciendo las cosas de otra manera pero poco ha poco empecé a mejorar mis hábitos y a romper algunos límites que me impedían condeguirlo

Recuerdo especialmente y considero clave una clase en la cual nos enseño que lo contrario de hacer las cosas bien ,no era hacerlas mal,hacerlas mal es parte del aprendizaje.Lo contrario ha hacerlas bien es no hacerlas.Tambien nos enseño como nos afecta la opinión negativa de la gente cuando algo nos sale mal y que no debería ser así ya que equivocarse es necesario para aprender.

Además me gustaría reseñar que aritz todo lo que nos enseñaba no sólo era teoría sino que nos servía de ejemplo ya que el lo ponía en práctica y con excelentes resultados su metodo.

Lo cual me lleva a resaltar la importancia de aprender lo que necesitas del que ya ha conseguido lo que tu quieres  y en ese momento comprendí que debía de dejar de hacer caso a mi entorno,familia,amigos incluso a mi mismo ya que ninguno habíamos tenido éxito. Entonces y cada vez de forma mas rápida todo cambio hasta un punto en el que nunca hubiese pensado alcanzar en todas las areas de mi vida.

A dia de hoy físicamente me estoy planteando competir a nivel profesional en culturismo natural,mentalmente estoy desarrollando una inteligencia emocional que me está haciendo mejorar que mi relación con los demás y con migo mismo que hace mi vida maravillosa. A nivel familiar estoy ayudando a mis padres hermana y mujer como nunca había hecho. El nivel empresarial ha pasado a un  tercer plano sigo desarrollando mi mentalidad financiera y sin ánimo de ofender la sensibilidad de nadie no voy ha volver a trabajar (de la forma convencional) ya que me impide hacer lo realmente importante para vivir en abundancia.A nivel social no sólo he recuperado la relación con mis amigos estoy conociendo gente de todo el mundo. Educativa mente mi mentalidad financiera e inteligencia emocional  me brindan unas oportunidades personales y de negocio insoñables y lo que menos me esperaba es que además me he convertido en una muchísimo mejor persona de lo que era

Hoy vivo mis sueños he comprendido lo que separa las cosas que deseo de mi y es el aprendizaje.he aprendido a aprender. Ahora es cuando me quedo sin palabras como agradecer todo esto a una persona...no vale con una simples gracias. Lo único que puedo decirte aritz es que estoy aquí para lo que necesites que estaré deseando de corresponerte un abrazo muy fuerte amigo

Mercedes Cecilia

Conocí a Aritz Urresti por casualidad o por causalidad, aún no lo sé. Era Empresaria de Ventas de una Compañía Multinivel, y nuestra Empresaria Nacional organizaba un retiro formativo al que dudé muchísimo asistir, y al que por suerte llegué. Mi situación en ese momento era de oscuridad, me sentía totalmente perdida en mi vida y, por extensión, en mi negocio. Escuché a Aritz hablar de las áreas de la vida, de cómo pensamos de manera intangible, genérica… sueños, objetivos, barreras mentales, hábitos… y cada palabra resonaba en mi interior con una vibración importante. Tanto fue así que tras terminar el fin de semana decidí llamarle directamente por teléfono pese a que mis compañeras y superiores me decían que él era un coach muy ocupado que trabajaba con empresarios de alto nivel, y que no tendría tiempo para atenderme a mí, la última empresaria que se une al equipo con una facturación muy al límite de los objetivos mínimos.

Motivada por la idea de “rompe barreras mentales” le llamé, y en esa misma semana me invitó en Madrid al Seminario que celebraba y seguido a una sesión grupal. A la semana siguiente ya estaba en una cita individual con él recibiendo un cuaderno de trabajo y una agenda que transformarían mi vida para siempre. Empezamos a valorar las seis áreas de la vida y me sentí profundamente aliviada al entender que mi situación emocional y de falta de energía era “normal” pues tenía el área familiar tocada (mi relación con mi hermana y padres era complicada desde la adolescencia); llevaba casi un año separada de mi pareja tras una relación de violencia psicológica y no conseguía que se fuera de casa; mi trabajo se desarrollaba en un ambiente hostil haciendo cada día una media de 150/200 km con el coche para ir a realizar una mediación social con ocupas ilegales de vivienda (mafias, personas con nivel de conflictividad muy alto); mi negocio como empresaria se estaba estancando porque no tenía energía para inspirar y motivar a mis clientes y equipo de ventas; estaba terminando de superar una enfermedad complicada; episodios de ansiedad e insomnio; ya no iba a la montaña (mi pasión y válvula de escape y oxígeno); no salía a bailar y muchos amigos se quejaban de que no me veían; apenas tenía ganas de leer; llevaba tiempo sin acudir a una formación salvo a las que nos daba la Compañía multinivel en el que desarrollaba mi negocio… en definitiva vivía una vida totalmente incoherente con mis principios y valores éticos, por lo que la situación consecuente era, lógicamente, encontrarme a la deriva entre la incertidumbre y la oscuridad.

Tras ver mi realidad empecé a trabajar con el Programa Goalboxes, paso a paso, siguiendo el sistema al pie de la letra. Fue difícil enfrentarme a todas las barreras mentales con las que convivía en el día a día, y aún más duro tomar conciencia de los hábitos que estaban limitándome cada día. Tomé consciencia (con s) entonces de que yo misma estaba provocando mi realidad. Comencé a escribir acerca de mis sueños, observando las palabras que definían en mi cuaderno los beneficios tangibles de alcanzarlos, así como los obstáculos que me impedían llegar a ellos… esos obstáculos los estaba poniendo yo, de modo que seguí avanzando en el cuaderno y comencé a escribir, torpemente, objetivos, metas y cajitas. Cada semana pensaba, planificaba y hacía cajitas, cada noche revisaba el día y planificaba en la agenda el día siguiente, y así cada hora, cada día, cada semana me llevó a que en dos semanas comenzó a salir el Sol: En dos semanas volví a salir a la montaña, empecé a dejar de hacer horas extras en mi trabajo nutricional y protegí horas para leer el Programa GB y trabajar el mismo mediante el cuaderno y la agenda. 

Cuando llegué al primer fin de semana de metas al que Aritz me invitó, sentí cómo mi mente se expandía, era capaz de identificar más barreras mentales y hábitos a cambiar, y planifiqué por primera vez algunos objetivos a tres meses vista. Lo más importante, es que me cargué de motivación para llegar a casa el domingo en la noche y confrontar la situación de “ocupación de mi sofá” con mi expareja y, en una semana, conseguí (con las cajitas) que se marchara. Realmente éste fue el primer hito en esta aventura del crecimiento, hito que sin el oxígeno previo que conseguí introducir en mi vida las dos semanas anteriores rompiendo tres o cuatro barreras mentales y cambiando dos hábitos, no podría haber alcanzado. 

A partir de ahí la confianza en mi capacidad de resolver cualquier situación que aconteciera en mi vida aumentó de forma  exponencial y seguí con las sesiones grupales, el cuaderno y agenda trabajando planificación, objetivos metas y cajitas. Cada día me resultaba más sencillo sistematizar, desglosar las acciones, e identificar en la revisión de cada día y evaluación semanal, las barreras mentales y hábitos a trabajar, con las acciones de mejora necesarias para enfocar la semana siguiente.

Me di cuenta cómo, de una forma casi inconsciente, cada hora de alta rentabilidad y alta satisfacción cuenta, cada día cuenta, cada semana cuenta y cada mes cuenta. Tomé consciencia de los pequeños pasitos que iba dando, que de pronto suponían pasos de gigante para alcanzar mis objetivos y sueños… Observé que detrás de cada barrera mental rota y cada hábito cambiado se habría una ventana más por la que entraba luz a mi mente, mi corazón y mi espíritu, aumentando mi confianza, el respeto por mí misma, mi creencia, mi motivación para seguir adelante creciendo personal y profesionalmente. 

Después de 10 meses con el Programa no podría escribir todos los logros alcanzados porque necesitaría un libro entero, son demasiados. Sí puedo compartir mi felicidad porque cada día suena mi despertador a las 6:30 a.m. y salto de la cama con muchísima energía para leer y hacer deporte; desayuno siguiendo una dieta alcalina y muy nutritiva con la que tengo energía hasta la noche; dedico las primeras horas del día a mis tareas de alta rentabilidad, protejo mi tiempo de dedicación al teléfono y redes sociales, comparto mi tiempo libre con personas que suman en mi vida y a las que admiro profundamente, personas que están en mi frecuencia de pensar que somos abundancia; tomo decisiones desde el amor, y no desde el miedo, todas las semanas salgo mínimo un día a la montaña a alcanzar una cumbre o escalar; he dejado el trabajo en el que estaba poniendo mi salud y mi vida en riesgo y, lo más importante, he conectado con mi misión: inspirar a las personas, especialmente adolescentes y jóvenes, a través de experiencias en la Naturaleza y dinámicas y talleres de desarrollo personal y emprendeduría, a que tomen consciencia de sus h habilidades, capacidades y talentos, con los que pueden comenzar a andar un camino hacia su libertad, que no es más que tener equilibrada su rueda de la vida, decidiendo dónde, cómo, cuándo y con quién desean estar en cada momento.

Hoy, simplemente, soy YO con mis talentos puestos al servicio del bien común, con mis sueños compartidos con los que me compañan en este camino en el que sé que cada día, con las cajitas, caminamos sin perder rumbo con la garantía de seguir aprendiendo, seguir creciendo con las acciones de mejora, pues como dice un poema de Jorge Luis Borges, “… y con cada día uno aprende”.

Iván Herrero

Noviembre del 2.011 fue un año muy bueno a nivel profesional para mí. Con un equipo de dos personas y buenos ingresos personales, sumados a los provenientes a la gestión del equipo, los números decían una cosa, pero algo dentro de mí no lo corroboraba y lo peor de todo no sabía qué era.

Un buen día, reunido con mi amigo Gabi me comentó sobre un “grupo de emprendedores” donde me vendría bien introducirme para hacer nuevos clientes. Le pregunté un poco más a cerca de lo que en ese grupo se hacía y me pareció de lo más interesante. Básicamente, en ese momento entendí que era una manera de reflexionar hacia dónde iban en lo profesional y que usaban un método sencillo pero eficaz. Fue entonces donde decidí informarme, ya que más que hacer nuevos clientes me interesaba conocer el cómo se conseguía saber qué es lo que uno realmente quería y hacia dónde iba.

Aritz me llamó estando en Londres de vacaciones y quedamos en el Bizkaia de Mungia la semana siguiente a mi vuelta. No duró mucho la reunión ya que me cogió en el momento oportuno. En un momento de buenos resultados profesionales, un incipiente desasosiego personal y un momento en el que posteriormente se vería que empleaba once horas y media diarias en mi actividad profesional y con muchísimas ineficiencias. Ni siquiera pregunté el coste, ya que Aritz me hizo ver claramente lo que necesitaba y posteriormente se constató con hechos.

A través de un intensivo trabajo en las sesiones grupales, presentándome siempre voluntario y en las sesiones individuales con Aritz, aplicamos un inmediato cambio de prioridades en las tareas en las que empleaba el tiempo para optimizar el tiempo profesional lo máximo posible. Los resultados rápidamente saltaban a la vista: ingresos triplicados y tiempo medio empleado diario de 6 horas con 35 minutos. 

Aun así, lo mejor vino después: al llegar a este punto de la gestión del tiempo personal, la deducción fue inmediata: “Pero esto no es lo importante, esto es sólo un medio para lo realmente importante.” Y ahí vino cuando Aritz me enseñó las seis áreas de la vida, el equilibrio en nuestro día a día y la forma de descubrir y de forma concreta y precisa poner ladrillo a ladrillo los medios para conseguir lo que realmente queremos: nuestro deseo sincero. 

Sergio Pampliega Campo

Si de algo soy consciente al día de hoy, gracias a la dedicación de Aritz con todos nosotros es de dos cosas principalmente. Y hablo del “éxito” en términos genéricos. La primera. Es tener siempre bien claro que todas las cajitas que vayamos acometiendo en el día a día, hay que asegurarse que estén siempre bien alineadas, primero con nuestras metas, luego con nuestros objetivos específicos, los generales, y finalmente a nuestros Sueños con mayúsculas… 

Para lo cual a mí me ha valido, para ser consciente de que lo hacía así, de que estaba alineado, escribirlos y reescribirlos, y volver a hacerlo una, dos y tres veces y muchas más… Y no tirar viejos papeles incluso, sino ver los antiguos y los más nuevos y  actualizados. Sin olvidar, igualmente, de vez en cuando, recordar los logros obtenidos y que voy escribiendo y guardando como también he aprendido a hacer con Aritz. Y ello porque he visto lo importante que es para mí verlos tal cual en un papel y recordar, porque me da fuerza. Igual que los Sueños, escribir uno, y otro, y tantos y de tantas maneras como puedo, que es algo que por primera vez también empecé a hacer con Aritz, comprobando con el tiempo el valor y la fuerza que da tenerlos ahí escritos y revisarlos con el tiempo… 

Pero además, lo bueno es hacerlo como nos explicaba, es decir, escribiéndolos Sueños uno tras otro sin dejar de hacerlo aunque parezca que se repitan, porque eso ayuda a que llegues a la pura esencia de los mismos, lo que a la vez te hace ser más consciente de los mismos. Y así hacerlo en distintas veces a lo largo de los meses…para después de tener la esencia de esos Sueños, el perfume que dicen, alinear todo lo que haga falta tus objetivos generales, los específicos, las metas, las cajitas… Porque saber en todo momento que lo que haces, ser consciente del beneficio de saber que cualquier acción está alineada, a mí me da mucha fuerza para superar reveses y pasar por encima de las objeciones. Y me ayuda siempre, aunque sea muy manida la frase, a convertir problemas en nuevas oportunidades para realinearme…

De hecho a mí, con todo, me costó horrores llegar al punto de ser consciente de que sólo cuando tomaba decisiones encaminadas a eso que está más arriba del árbol, los Sueños, de donde salen todas mis ramas de objetivos, tomaba decisiones acertadas que me llevaban un paso adelante, que me hacía progresar… 

Y ahora hay quien me ha llegado a decir después de tres años trabajando conscientemente de lo que hago y porqué lo hago, que “qué claro tengo las cosas que hago y dónde quiero llegar...:” Y “qué bien hago encadenando un proyecto a otro, cómo de bien conecto acciones mirando siempre dónde ese proyecto/acción me va a llevar, o quiero que me lleve…”. Porque eso es otra cosa, trabajando tanto en realinear y realinear objetivos y tener claro dónde quiero llegar, sé siempre lo que quiero y lo que me vale y no, y también sé cuándo y a quién comunicárselo…Y así me va resultando de una manera magnífica que esas oportunidades que estoy buscando y de las que soy muy consciente porque les dedico horas…se me aparecen o se me cruzan de forma ya casi constante…Lo que me hace avanzar más… Oportunidades que igual antes también tenía, pero de las que no era consciente en verdad…

Y todo esto decía que es una de las lecciones de Aritz, en uno de esos días que estás escuchando y zas, una luz se te enciende y el cerebro empieza a calentarse e ir a mil revoluciones porque sabes que has dado con una clave importante para todo lo que estás haciendo… Por otro lado, lo segundo que destacaría, muy relacionado con el anterior primer punto, y que está muy alineado con lo que Aritz siempre nos ha dicho, es lo siguiente. Y es una frase que leí de Anxo Pérez, y que transcribo, “la solución está en adelantarnos…en luchar contra el piloto automático…Y entender que en 2016 no competíamos en 2016, sino en 2019, ya que la batalla de 2016 ya se había ganado o perdido en 2013; y que lo que determinará que ganemos la batalla en 2025 no son las decisiones que tomemos en 2025, sino las que tomemos en 2022…”

Un texto, una frase, que cuando lo leí fue como otro torbellino emocional y profesional que me hizo más consciente aún de lo importante que es “adelantarme”, tener siempre bien claro, sea el árbol de grande como sea con todas sus ramas de objetivos, metas y cajitas…que todo lo que haga tiene que caber dentro del porqué/el cómo/y el para qué de mis Sueños…de los que tantas veces nos dice Aritz de tenerlos bien presentes.

Sueños que está bien compartir, a mí me está resultando. Aunque más bien en el día a día no compartes los Sueños con cualquiera, eso está claro que no. Compartes en su caso algo más específico…Porque como dice Aritz, cuanto más específicos seamos, también será más fácil será que nos ayuden…Teniendo además siempre presente que hay que dar a los demás lo que yo quiero que a mí me den… Algo que desde casi el primer día que conocí a Aritz se lo escuchaba, y que entendía, lo entendía, pero que una cosa es entenderlo, y otra es llevarlo a cabo. Cuesta cambiar hábitos. Pero que cuando te pones a trabajar en las cajitas, y practicas un día y otro y otro, es cuando al final dices, “bien, lo estoy consiguiendo…por fin puedo comunicar lo que yo quiero. Me acerco a lo que busco, sí… Por fin escribo mi propio libro, y lo pinto y despinto, y le agrego y le desagrego las páginas que yo quiero…pero es mi libro…, no el de otros”. 

Y es que estar en el día a día trabajando en tus acciones, en tus cajitas, siendo consciente de que me acercan al Sueño…es una sensación indescriptible…Un Sueño que en verdad ya estoy cumpliendo, lo cual es un éxito en sí mismo, y que ya disfruto y me hacer estar aquí disfrutando con lo que hago…

###

Sergio Pampliega Campo, co-fundador junto a Cristina Alonso del Chicca, en España, del Colectivo 
Art Toy Gama. Colectivo internacional, artístico y profesional vinculado a los Art Toys o Juguetes de Autor. Responsables asimismo de la marca Art Toy Maison.

¿TIENES PREGUNTAS? CÓNTACTANOS